Preliminares: Servicios de Windows

Los servicios de Windows normalmente son aplicaciones que se ejecutan en segundo plano, proporcionando alguna clase de funcionalidad necesaria para el sistema operativo. No obstante, no todos los servicios son igual de necesarios. Mientras algunos son imprescindibles para el correcto funcionamiento de Windows, otros contienen aplicaciones útiles en determinados contextos o secundarias (impresión, Windows Messenger,…) que, en caso de no necesitarlas, haríamos bien en deshabilitarlas. Al deshabilitar los servicios no necesarios se reduce la superficie de ataque de la máquina (los servicios pueden tener bugs. Si tenemos menos servicios, será menos probable encontrar un bug en uno de ellos) y se mejora el rendimiento (menos servicios implica menor carga sobre el sistema). Habilitar o deshabilitar servicios se puede hacer en Inicio – Herramientas Administrativas – Servicios. Por las razones antes comentadas, es recomendable “deshabilitar” todo lo no necesario para nuestro servidor. Al proceder a deshabilitar alguno, debemos recordar no poner el inicio del servicio en “manual”, ya que las aplicaciones pueden arrancarlo también en este caso.

La regla general (por lógica) es la de no instalar cosas que no vayamos a usar (tanto programas como servicios (que a su vez pueden ser instalados por programas)). En lo relativo a servicios, una ayuda para saber cuáles debemos deshabilitar según nuestra necesidades podemos encontrarla en:

Última modificación: sábado, 31 de julio de 2010, 13:19